Jesús también puso límites… incluso a los que representaban a Dios

by | Jun 20, 2025 | Definiendo mis límites

Asegúrate que tu asunto con los límites sean la falta de tales y no la falta de identidad.

Un poco de mi historia

Por muchos años entendí que necesitaba un intercesor humano para poder comunicarme con Dios, aunque oraba por largas horas y ayunaba —lo hacía desde un corazón huérfano porque pensaba que Dios no me amaba— creía que necesitaba a alguien más “perfecto” para que Dios se comunicara conmigo.

Cuando por primera vez estuve convencida de que Dios me hablo me acuerdo de un pastor —en su ignorancia del proceso que estaba pasando yo— decirme “eso no vino de Dios” y ahí la duda quiso guiar mis pasos.

Contexto de la historia del pastor: Dios me había dado el “sí” para irme a la que ahora es mi iglesia durante 10 años. Había orado durante 2 años —solo tenía 2 años de ser cristiana— para cambiarme y el pastor de la Iglesia anterior había dicho que eso no era de Dios.

Con el tiempo, los años y la guía del Espíritu Santo pude entender que muchas veces la falta de conocimiento de la palabra, desde el entendimiento que debemos aplicarla a nuestra vida, podemos disfrazar la “falta de empatía o la humanidad caída” con la espiritualidad.

El pastor estaba mal? NO! Él estaba hablando desde la falta de conocimiento y el miedo por perder otra oveja valiosa. Él entendía que Dios no podía hacer eso pero no entendía el contexto de que aunque yo estaba en la iglesia y activa, estaba marchitandome por dentro.

Entendiendo el porqué de la historia

Cuando Dios me llamó a irme para la otra iglesia, no hice caso por miedo al qué dirán, la opinión de otros valía más que la guianza del Espíritu Santo. Esto me reveló con los años que, la falta de límites que tenía era porque pensaba que otros estaban más conectados a Dios que yo y que no debía poner límites a otros cristianos porque es ponerle límites a Dios.

Para poder entender que tenía un problema y solucionarlo, Identifique que lo que me hacía no tener límites con los hermanos en la fe era la falta de identidad. Los hermanos no tenían la responsabilidad sobre mis límites, aunque ellos podían faltarme al respeto con comentarios fuera de lugar, yo tenía que aprender a estar firme en mi relación con Dios y la identidad que él me había dado.

Somos humanos y al final del día nosotras mismas —aun en nuestro proceso— podemos hacer comentarios o acciones que corrompen a otros. Mi trabajo y tu trabajo interno es propio de trabajar, cada quien está en la perspectiva de vida que está y al menos que decidan hacer el trabajo interno, no cambiaremos.

Jesús y los fariseos

Mateo 23 en su totalidad nos revela una parte de la relación entre los fariseos y Jesús. 

Jesus nos llamó a imitarlo a él mientras que los fariseos (Las personas que deberían representar a Dios) les hacía la guerra a Jesus.

Si analizamos las conversaciones que Jesus tuvo con los fariseos vemos que Jesus interactuaba con ellos de frente y con la verdad, ya que conocía sus pensamientos.

“Jesús sabía lo que ellos estaban pensando, así que les preguntó: «¿Por qué tienen pensamientos tan malvados en el corazón?”

Mateo 9:4

Los fariseos pensaban que conocían a Dios pero no se dieron cuenta que hace tiempo dejaron de depender de Dios y comenzaron a depender de la ley de Moisés y las leyes humanas que ellos habían creado para oprimir al pueblo judio.

“Por lo tanto, practiquen y obedezcan todo lo que les digan, pero no sigan su ejemplo. Pues ellos no hacen lo que enseñan.”

Mateo 23:3

Cuando Jesús vino a cumplir la ley y a enseñarles a ser hijos e hijas de Dios, a los fariseos le molesto a tal nivel que querían matar a Jesus y ahí es donde vemos como Jesus iba respondiendo desde su identidad, autoridad y poder.

Aquí hay algo que debemos entender, Jesús aunque era Dios en persona el se despojó de sí mismo para caminar en su humanidad 100%, Jesus dependía totalmente de una relación con Dios para hacer todo lo que Dios le mandó a hacer.

¿Qué tiene que ver los límites con mi identidad?

Cuando conoces tu identidad y dependes totalmente de Dios como Jesus lo hacía y cómo debemos hacerlo nosotras, aprendemos a ser y a HACER comunidad entre los cristianos de manera diferente.

Mi relación con los creyentes no es la misma que cuando comencé a ser cristiana porque mi relación y dependencia de Dios me enseñó a caminar en la identidad, autoridad y poder que Dios me ha dado.

Con respeto a la historia del pastor, Dios ya me había confirmado que si quería que me moviera, y en este tiempo, yo no hubiera dudado sino que hubiera hecho la transición de moverme sin esperar a que Dios me empuje a irme después de tanto tiempo de tantos “SI” que el me habia dado.

Cuando nos relacionamos con las personas debemos hacerlo desde la relación vertical que ya tenemos con Dios para poder tener las palabras apropiadas en el momento preciso:

“Cuando los arresten, no se preocupen por cómo responder o qué decir. Dios les dará las palabras apropiadas en el momento preciso. Pues no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por medio de ustedes.”

Mateo 10:19-20

Jesús en su ministerio fue guiado por el Espíritu Santo que después de su resurrección fue dado a nosotros para poder hacer mayores cosas que las que hizo Jesús.

Jesus nos enseñó a relacionarnos con cada grupo de personas: fariseos, discípulos, multitudes, los samaritanos y personas de otras creencias como los saduceos.

Por eso es importante a la hora de poner límites conocer el corazón de Dios.

Escribe una situación reciente donde dudaste de lo que Dios te mostró porque alguien con autoridad espiritual lo contradijo. Luego ora y pregúntale a Dios: “¿Qué fue lo que Tú me dijiste realmente?”

Preguntas de autorreflexión

  • ¿Creo que poner límites a otros cristianos es deshonrar a Dios?
  • ¿Qué miedo se activa cuando pienso en ponerle un límite a una figura espiritual?
  • ¿Estoy cediendo mi autoridad espiritual por inseguridad o falta de identidad?

¡Nos vemos en la próxima!

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